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Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba,
gobernador del estado de Tamaulipas, durante la entrega de apoyos de Alianza para el Campo
a productores agropecuarios, durante la reunión de subasta de Ganado Mejor a la que
asistió el ingeniero Romárico Arroyo Marroquín, Secretario de la Sagar y que tuvo lugar
el 10 de julio de 1999, en San Fernando, Tamaulipas.
Señor secretario, señor presidente municipal, señor senador, señores
diputados federales, amigos diputados locales, señores presidentes municipales, amigas y
amigos todos.
Tamaulipas es un gran estado, tenemos carreteras, frontera, maquiladoras, aduana, costas,
puertos, energéticos, una pujante industria química y petroquímica y tenemos un campo
vigoroso, con amplias perspectivas de diversificación que nos permiten abrir mejores
horizontes de futuro.
Los tamaulipecos tenemos en el campo una gran riqueza y un enorme potencial de desarrollo,
hoy, somos el número uno en la producción de sorgo, tenemos el segundo lugar en la
producción de naranja, soya y cebolla, ocupamos el tercer sitio en términos de
inversión en Procampo.
Más de la mitad de nuestro territorio lo destinamos a la ganadería, un millón 600 mil
hectáreas son tierras agrícolas, de las cuales el 32 por ciento son de riego, el campo
aporta poco menos del 10 por ciento del Producto Estatal Interno Bruto.
Y uno de cada cuatro tamaulipecos vive de las actividades agropecuarias, por todo esto,
desarrollar el campo representa para nosotros una de las más altas prioridades de
gobierno y la que estamos dedicando gran parte de nuestro esfuerzo.
Sabemos que la realidad actual, que es de aguda competencia y está enmarcada en el
fenómeno de la globalización, exige que veamos con serenidad y realismo los problemas
del campo, que los abordemos sin demagogia, ni populismo.
Aquí en Tamaulipas pensamos que toda reactivación del campo tiene que partir de un serio
y profundo replanteamiento de los esquemas de producción, de organización, de
concertación y de apoyo al campo.
Tentemos un ejemplo reciente de concertación que le permitió a Tamaulipas, ser uno de
los estados mejor librados en la comercialización del sorgo.
Gracias al entendimiento entre productores, compradores y gobierno se pudo conseguir que
50 mil productores del norte y del centro del estado vendieran a buen precio sus granos en
un mercado internacional con precios a la baja.
Otro muy buen ejemplo de concertación, es que Tamaulipas recibió por parte de la
federación, apoyos extraordinarios para evitar que la prolongada sequía generara en el
campo situaciones por demás dramáticas y con ello, aumentara la carga social al estado.
En este momento queremos agradecer el gran respaldo que nos ha dado en cada una de estas
iniciativas el secretario de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, el ingeniero
Romárico Arroyo Marroquín.
Sea usted bienvenido a esta su casa, reunidos aquí en San Fernando, los productores
agropecuarios y los tamaulipecos todos, le damos las gracias más sinceras, por sus
gestiones y apoyos.
Los aciertos de su tarea están rindiendo sus primeros frutos en Tamaulipas, los cuales
nos alientan a seguir adelante y a redoblar el paso, señor secretario, aquí están a la
vista de todos, los resultados positivos de la conciliación de la cooperación y la
coordinación que nos están permitiendo dar nuevo impulso al campo. Avanzar de manera
efectiva y rápida sin desconocer sus múltiples y variada problemáticas.
Coincidimos con usted en valorar sin triunfalismos los avances en el campo, en reconocer
sus cambios de fondo, en establecer en materia rural una política comprometida, y en
advertir que el crecimiento de la agricultura y la ganadería no puede, por si solo abatir
el rezago y la pobreza del campo.
Como lo afirma el presidente de la República, doctor Ernesto Zedillo Ponce de León, es
necesario enmarcar la política agropecuaria dentro de los lineamientos de una política
social integral.
Por eso, pese a los logros obtenidos, falta mucho camino por recorrer, hacer que los
hombres y mujeres del campo sean en realidad familias prósperas, con mayores
oportunidades, que los respalde su orgullo, la esperanza y la confianza en si mismos.
Por eso señor secretario, recibimos con mucho gusto y satisfacción los recursos que hoy
entrega a nuestro estado, estos ayudarán a consolidar el crecimiento y bienestar en las
miles y miles de familias que habitan en nuestro campo.
Al mismo tiempo nos comprometen a acelerar el paso, a no perder de vista el proyecto que
tenemos para efectuar el cambio, para desarrollar las regiones, para elevar el ingreso y
la calidad de vida de nuestros habitantes de las zonas rurales.
Sabemos que más inversión, capitalización, productividad y eficiencia en la asignación
de los recursos para el campo, son reclamos fundamentales de este fin de siglo y de
milenio.
Por eso quiero decirle señor secretario, que en Tamaulipas, el gobierno del estado
destinará de manera adicional a los apoyos que la federación nos ha otorgado, poco más
de 191 millones de pesos.
Con esto nos sumamos al trabajo y al esfuerzo de promoción que se realiza para que la
producción agrícola y ganadera se ponga al día, sea más rentable y recupere su
importancia económica en la participación estatal.
Señor secretario, amigas y amigos, Tamaulipas está listo para emprender las nuevas
tareas de actualización en el campo, tenemos recursos, infraestructura, potencial y una
larga y vasta experiencia para seguir avanzando en aspectos de comercialización, en
sanidades, en diversificación de la producción y en todo aquello que permite el
desarrollo del sector.
Tenemos ante todo, capacidad, organización, el empuje y la gran disposición para
colaborar en la gran transformación agropecuaria que impulsa el presidente de todos los
mexicanos, el doctor Ernesto Zedillo Ponce de León.
Y que de manera eficaz y correcta instrumenta el secretario de la Sagar, nuestro amigo
Romárico Arroyo Marroquín.
Gracias por estar aquí.
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