DISCURSOS : NOVIEMBRE DE 1999 : 09 DE NOVIEMBRE

 

 

 

Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador del estado de Tamaulipas, durante la ceremonia de inauguración de las Oficinas del Servicio Estatal del Empleo y que tuvo lugar el 9 de noviembre de 1999, en Altamira, Tamaulipas.

Señor presidente municipal, Sergio Carrillo.

Señores presidentes municipales de Ciudad Madero y de Tampico.

Amigas y amigos de Altamira.

El día de hoy estamos llevando a cabo un intenso recorrido, una jornada de trabajo que nos ha llevado a diferentes puntos de este entrañable municipio de Altamira.

Hemos estado haciendo presencia para atestiguar dinámicas que nos hablan de un Altamira en crecimiento, de un Altamira que pasa por un muy buen momento.

Y hemos sido testigos del esfuerzo que la autoridad municipal y que el gobierno del estado realizan con la corresponsabilidad de los altamirenses en obras importantes de infraestructura, en renglones específicos de atención a la educación, o la salud.

En obras de éstas que se sienten, de éstas que verdaderamente afectan el impacto social a los que más lo necesitan.

Pero todo esto va de la mano, con este gran movimiento que se percibe en Altamira y que nos lleva a prever aun mejores momentos para esta importante región de nuestro estado.

Por eso felicito a quienes han hecho posible con su esfuerzo esta magnífica obra, que habrá de poner de manifiesto que los tamaulipecos estamos siempre viendo hacia delante, que estamos aprovechando de la mejor manera posible las oportunidades que se nos presentan para la generación de empleos productivos para los tamaulipecos.

Y de ahí que el énfasis que se dé en coordinar esfuerzos para que en una sola ventanilla podamos asegurar que facilitamos la instalación de nuevas empresas, y al mismo tiempo ponemos en contacto a los factores de la producción.

Y que todo esto lo hacemos con el mejor ánimo de que Altamira en particular, de que Tamaulipas en general salga adelante, y teniendo como objetivo último al ser humano, a los tamaulipecos. Porque el fin último de la autoridad municipal, del gobierno del estado, de la sociedad participativa, no puede, no debe ser distinto al hecho fundamental de que los tamaulipecos vivamos cada día mejor.

Esta es la gran cruzada que a todos nos hermana, el asegurar que abrimos oportunidades de salud, de educación, de trabajo para las familias tamaulipecas.

Por eso para mí, amigas y amigos es un verdadero privilegio estar esta tarde con ustedes, ser testigo de esta acción coordinada, que sin lugar de dudas habrá de sumarse a muchas otras más que estaremos realizando los tamaulipecos para que Tamaulipas siga adelante.

Muchísimas gracias.