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DISCURSOS : ABRIL DE 2003 : 30 DE ABRIL |
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Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador constitucional del estado, pronunciado durante la entrega de la construcción y remodelación total de la casa hogar del niño, realizado en ciudad Victoria, el 30 de abril de 2003. Amigas y amigos... hoy es el día del niño. Creo que una sociedad tan vigorosa como la tamaulipeca, que pueda celebrar así el día del niño... trabajando con mucho amor... con mucha dedicación... con devoción, para aquellos niños y niñas... que necesitan que como sociedad acudamos a su amparo, es algo que tiene que hacernos sentir satisfechos. Entre las virtudes que tiene María Antonieta, es que es una mujer verdaderamente comprometida con las causas de los más débiles... de quienes más lo necesitan. Cuando al final de la obra, descubrimos que hemos canalizado más de doce millones de pesos a la remodelación de esta casa hogar, pues hay dos ideas que se agolpan al mismo tiempo en el cerebro. La primera de ellas es que es mucho dinero... doce millones de pesos... y la segunda, casi simultánea, es que es quizá, el dinero mejor invertido. Estamos acudiendo como sociedad y como gobierno a mostrar que los más vulnerables y los más débiles de Tamaulipas... juegan un papel muy importante en nuestras vidas. Que estamos ahí con la mano solidaria y amiga... esperando que los niños y niñas como Dulce, sientan que están rodeados de amor y de esperanza. La obra no puede circunscribirse al entorno material... tiene que estar acompañada de mucho más... no es la inversión física lo que importa, aunque siempre, es obvio... es importante que nuestras niños y niñas puedan crecer en un ambiente mucho más digno... mucho más apropiado. Pero hay que ir por más... hay que asegurarnos de que somos capaces de abrir para ellos oportunidades en su proyecto de vida... y a eso quisiera yo exhortarles, a los que están aquí, y a quienes seguramente nos van a ver a través de los medios de comunicación. Los tamaulipecos todos tenemos un compromiso muy grande con estos niños y con estas niñas... tenemos que asegurarnos que su historia de éxito personal sea una realidad... que su proyecto de vida se concrete para bien y que podamos romper el circulo vicioso de la desesperanza... la desatención y el abandono. La única fórmula que yo conozco para romper este círculo vicioso es el amor. Si nosotros somos capaces de construir un entorno de amor... que se manifieste a lo mejor en una obra física... material de doce millones de pesos, para rehabilitar una casa hogar, pero mucho más importante que ello... es que cada uno de nosotros hagamos un compromiso personal para asegurarnos que estos niños salgan adelante... y como sociedad vigorosa, como lo somos... como gobierno de un estado de los más desarrollados del país... tendríamos que garantizar que tenemos una política pública y una acción de la sociedad civil, que garantice que cada unos de estos 120 niños con nombre y apellido... tengan una oportunidad real de desarrollo en la vida. Qué van a hacer... tenemos ya becas para ellos... estamos garantizando como sociedad que tengan la educación profesional que van a requerir... estaremos atentos para que cada uno de ellos tenga la posibilidad en los años por venir de ocupar un empleo productivo dentro de nuestra comunidad... veremos con satisfacción que tengan una familia integrada y unos hijos que no tengan razón para recorrer el camino de una casa hogar por muy rehabilitada que exista o que esté en ese momento. Ese es el gran reto, que como sociedad y como gobierno tenemos... y este compromiso que hagamos con ellos en esta tarde podría ser, sin lugar a dudas, el mejor regalo del día del niño en Tamaulipas. Muchísimas gracias.
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